Desde adentro de mi cajón

Mi nombre es Kenia, soy arquitecta, esposa, mamá, me gusta escribir, me encanta escuchar y conversar con la gente, pero también disfruto de la paz que encuentro en la naturaleza, de los silencios que restauran el alma en medio de la soledad.

Hace algunos años, por razones que en ese momento llamé casualidades, comencé a atravesar algunas situaciones personales que marcaron mi vida en un antes y un después. Fueron eventos dolorosos que me llevaron casi al borde del precipicio. De repente, sin darme cuenta, sin sospechar, sin ver venir el cambio, todo cambió en mi vida para siempre.

Mi nombre es Kenia, soy arquitecta, esposa, mamá, me gusta escribir, me encanta escuchar y conversar con la gente, pero también disfruto de la paz que encuentro en la naturaleza, de los silencios que restauran el alma en medio de la soledad. Esos tiempos de soledad son los espacios donde me encuentro conmigo misma, con Dios, con mis ideas, mis proyectos, con el Amor, es allí donde pongo en balance todo lo que me gusta hacer, lo que quiero hacer y lo que debería estar haciendo.

En esos espacios de soledad conmigo misma, de reflexiones, de recuento de lo vivido y de lo perdido, de lo ganado y de lo esperado es donde aprendí a valorar profundamente la vida, la gente, el Amor, a ser agradecida con lo que tengo hasta ahora pero también a soñar, a crear estrategias y a ser diligente en los procesos a los que mis experiencias me iban llevando. Justo allí, en ese punto es que Fuera del cajón llegó a mi corazón.

Debo confesarles que solo el hecho de pensar en crear Fuera del cajón me inundaba el corazón de alegría, pero al mismo tiempo me invadía un miedo terrible que me impedía dar el primer paso. Compartir con otras personas mis experiencias, lo que he ido aprendiendo a lo largo de mis años de cambios y pérdidas, para poder transmitir un poco de esperanza, de sentido de propósito y amor por la vida, era una tarea muy difícil de llevar a cabo. Ignoré este llamado del corazón por años, traté de no escuchar esa voz interna que me empujaba a hacerlo, pero es imposible negarse cuando esto es lo que le da sentido a la vida.

Después de muchas dudas y discusiones conmigo misma, entendí que, si de verdad quería transformar mi dolor en algo bueno que produjera un cambio esperanzador no solo en mi vida, sino también en la vida de otros, no podía quedarme con todos esos sentimientos, pensamientos y aprendizajes solo para mí. Definitivamente debía sacarlos de ese cajón en el que había ido guardándolo todo, así como cuando uno guarda las cosas dentro de un cajón para esconderlas y que después de un tiempo hasta se llegan a olvidar. Ingenuamente pensaba que, si escondía mi dolor, tal vez, con el tiempo no dolería tanto, pero no, esto no funciona así. Fue difícil tomar la decisión de salirme del cajón y exponerme al mundo así tan vulnerable, pero aquí estoy dos años después y creo que ha sido la mejor decisión.

Tres eran los argumentos más fuertes que me mantenían pensando dentro del cajón, los que me impedían dar el primer paso en este nuevo proyecto. 1. Soy arquitecta, me apasiona el diseño y servir a las personas a través de lo que hago. Disfruto brindar soluciones estéticas, pero a la vez funcionales que resuelvan necesidades espaciales y que provoquen ambientes de paz. 2. Soy empresaria, tengo junto con mi esposo un estudio de arquitectura desde hace muchos años. Trabajamos por hacer crecer nuestra oficina y ser una opción atractiva en el mercado del diseño y construcción. 3. No soy escritora, aunque me gusta escribir y comunicar mis ideas no tengo una educación formal al respecto.

Este es el tiempo en el que decidí, porque es una decisión, salirme del cajón. Rompí con mis argumentos racionales que me hacían pensar que este proyecto no era una buena idea y tomé el riesgo del primer paso. Lo hice porque he aprendido que un título, una posición, un trabajo no define quienes somos. Los hombres y las mujeres debemos recordar que ante todo somos seres humanos. Como seres humanos somos integrales, espíritu, alma y cuerpo, esto quiere decir que, si una persona no está bien a nivel personal en sus emociones, en su espíritu o en su cuerpo no podrá estar bien en su trabajo, en sus relaciones y en su vida en general. Fuera del cajón es una propuesta para volver a la esencia de ser, ser humano.

Fuera del cajón es mi historia de aprendizaje, conocimiento, experiencias, procesos de formación de carácter, crecimiento personal, vulnerabilidad, pero no solo es la mía, es la historia de todos aquellos que están vivos y que quieren vivir viviendo y no sobreviviendo.

Los invito a ser parte de esta travesía de vida, experiencias y propósitos, realmente deseo que la disfruten tanto como yo.

Por Kenia Salas

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