autoconocimiento, autoestima, crecimiento, motivaciones, simplicidad, vulnerabilidad

Cuando todo esto pase

“Cuando todo esto pase”, era lo que muchas veces me decían mis seres queridos, los más cercanos, para animarme a seguir adelante. 

“Cuando todo esto pase, eso me decían los que no tenían ni idea de lo que el dolor y la tristeza le hacen al cuerpo y al alma.

Cuando todo esto pase”, era lo que escuchaba de aquellos lejanos, de los que el dolor ajeno no tiene mucho que ver con ellos. 

“Cuando todo esto pase”eso me repetía yo misma una y otra vez tratando de convencerme de que pronto todo estaría bien. 

Hoy tiempo después de que pasó, lo que tenía que pasar, me doy cuenta de que siempre habrá situaciones en las que necesitaremos escuchar de nuevo esta frase. Esta podría ser una frase cualquiera sin mucha importancia, pero detrás de “cuando todo esto pase”, parece que hay oculta una luz de esperanza. Esta frase dicha en el momento justo, se siente como una bocana de aire fresco que nos llega hasta al alma, para despertar no solo el aliento sino también los pensamientos. Es que, en medio de las tristezas, dolores o miedos, la mente suele volverse algo lenta, poco sabia y más bien turbulenta, y de repente esta mente libre que en otras temporadas fue brillante y creativa, cuando llegan las tormentas se convierte casi que la peor enemiga.  

“Cuando todo esto pase”, es como una cachetada que despabila a la mente. Es que en tiempos de angustia la mente se adormece para no sentir lo que teme y entre más miedo siente más dormida se vuelve. Y los pensamientos cuando la mente está dormida ya no son creativos, ya no son activos, va no son valientes. Y hay que ser valiente para levantarse y ver con la mente lo que todavía nadie ve estando consciente. Hay que tener pensamientos potentes que sean capaces de ver la paz cuando aquí aún no se siente, y es allí cuando esta frase de “cuando todo esto pase” se torna importante venga de quien venga. Porque saber que al final de“cuando todo esto pase”, volveremos a ver el sol detrás de la nube negra y así entonces sentimos más fuerza, el alma se anima y el corazón se calienta.

En tiempos de crisis, “cuando todo esto pase”, es mucho más que un simple recordatorio de que el sol, aunque no se vea aquí cerquita siempre está presente, en realidad nunca ha estado ausente. Es cuestión de enfoque, es cuestión de fe, algunas veces solo necesitamos despertar la mente para que vuelva a actuar a nuestro favor. Y es que nuestra mente necesita que la muevan cada cierto tiempo, para que razone y para que piense, para que no se deje engañar con las voces pesimistas que nos quieren hundir y hacernos perder. No se trata de negar lo que a todas luces es realidad, pero recordemos que la verdad siempre, siempre está por encima de lo real. Lo real es pasajero, hoy está y mañana ya no, pero la verdad es firme, es fuerte y sostiene cuando lo real parece que no nos funciona más. Es cuestión de enfoque y de no perder la perspectiva.

Yo ya he ido coleccionando no una ni dos, sino muchas temporadas en las que esta frase me alentó a seguir y a no darme por vencida. Te aseguro que de verdad activar mi mente con pensamientos de esperanza, a pesar de que en ese momento no se podía ver nada, fue un buen inicio para reencontrarme con el sol brillante. Y si estás atravesando por una de esas temporadas grises, oscuras y frías, me gustaría decirte que, aunque se que es difícil mantente tranquilo, disfruta y vive, porque “cuando todo eso pase” habrás querido tomártelo con más calma. Es en tiempos como esos de nubes y frío que nos viene muy bien volver a descubrirnos, procurar entendernos y conocernos para entonces sorprendernos de lo todo lo que podemos hacer para volver a ver la vida con esperanza y alegría.

Yo quiero que sepas que, aunque ahorita no lo veas, aunque no lo creas, hay un mundo muy bueno no solo allá afuera, te sorprenderías de lo bueno, muy bueno que tienes adentro. No esperes a “cuando todo esto pase”para descubrirte, para valorarte, para volver a cuidarte.

“Cuando todo esto pase”, te encontrarás con alguien más fuerte, más sabio, con tu yo más pleno y feliz.

Por Kenia Salas

Deja un comentario